Una vez, el camino empezó a bajar de altitud, las nubes y la tundra quedaron atrás. Existe una línea que divide al continente en dos. De un lado de esa línea, los ríos desembocan en el océano Pacífico. Del otro lado, desembocan en el Atlántico. Esa línea cruza el parque en este punto. Esta vez, el atardecer me agarró en este bonito lago. Típica postal del Rocky Mountain National Park. No podia faltar una foto aquí. Después de eso empecé a escuchar a lo lejos cantos de alce. En esta época del año, los alces que habitan el parque se aparean y ese "canto-aullido" es parte del ritual. Desafortunadamente, no me tocó ver ninguno por el momento, pero ya eso cambiaría. Conseguí un spot para "acampar" en mi focus. Por primera vez en el recorrido, me dormí a las 10 de la noche. No sin antes caminar un por la oscuridad del bosque y tomar esta foto.
martes, 11 de septiembre de 2007
Día 4. Segunda Parte.
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Adicto a lo imposible...en rehabilitación.
el
9/11/2007 12:29:00 a.m.
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